viernes, 28 de noviembre de 2008
Ojalá existiera alguien a quien contarle absolutamente todo (hasta el muerto en el placard que todos guardamos). Tenía la esperanza de que a los psicólogos se pudiera, pero ahora concluí que hay cosas que sólo podemos reservarlas a nosotros mismos, que es imposible (¡No todo es posible por más que lo quiera con todo mi corazón, maldita Cris Morena!) decir hasta la más mínima cosa que nadie sabe. Pero ojo, a Colita, mi perrito de peluche (pero juro que tiene vida), sí puedo contarle todo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)








No hay comentarios:
Publicar un comentario